Lo primero que pensamos cuando hablamos de belleza es en modelos, delgadez, cuerpos y medidas perfectas. Pero desde hace algún tiempo estamos escuchando un nuevo concepto en relación a belleza: la “Belleza Real”; que sería la belleza que todo el mundo tiene y de la que cada uno es portador y que todavía la mayoría estamos muy lejos de asimilarla y aceptarla. Y es este nuevo concepto el que de alguna manera nació para hacerle frente a todo el resto de mensajes que los medios de comunicación, las campañas de marketing y publicidad nos transmiten todos los días. ¿Podrá con ellos?
Consideramos que estamos muy lejos todavía de jactarnos y sentirnos orgullosos de nuestra “belleza real”, y que aunque intentemos aceptarla, en el fondo todos queremos ser flacos, altos, rubios y espléndidos o por lo menos más lindos de lo que creemos que no somos.
Quien tomó la posta de este nuevo concepto fue Dove, que desde hace algunos años está trabajando en todo el mundo en pos de la belleza real; con mujeres reales, cuerpos reales y problemas reales. Su lucha diaria radica en desmitificar la relación entre la belleza y la perfección. Su campaña tiene como protagonistas a mujeres comunes, aquellas que caminan por la calle, con rollos, gorditas, con pecas y no a aquellas que hacen una publicidad en gráfica, televisión o vía pública, exhibiendo cuerpos perfectos y sin nada fuera de su lugar.
Dove acaba de lanzar una publicidad en todo el mundo, “Onslaught”, que nos pareció el escenario y contexto más real para describir el mundo y sociedad en la que vivimos y de qué manera somos tratados y atacados por marcas y productos que nos quieren llevar a un estado de perfección y “belleza”.
Natalia Quintana & Pía Querejeta
Dos bellezas reales



